ANTIOXIDANTES
PARA LA MENTE
De acuerdo a las investigaciones más recientes, una dieta
saludable para el
cerebro es aquella que reduce el riesgo de enfermedad cardiaca y
diabetes,
estimula el flujo de sangre al cerebro y es baja en grasas y colesterol.
Al igual
que el corazón, la mente necesita un balance equilibrado de
elementos
nutricionales, incluyendo proteínas y azúcar, para
funcionar bien. Una dieta
saludable para el cerebro tiene su mejor efectividad cuando es combinada
con
actividad mental y física además de interacción
social.
Un
estudio a largo plazo de 1.500 adultos determinó que aquellos
que eran obesos a
una edad intermedia tenían una probabilidad dos veces mayor
de desarrollar
demencia posteriormente en sus vidas. Aquellos que tenían
colesterol alto y
presión sanguínea alta tenían seis veces más
riesgo de demencia. Adopte un
estilo de vida con comidas sanas en general, en lugar de dietas
drásticas
a corto
plazo, y coma con moderación.

Controle
su peso para gozar de una buena salud mental y corporal general
Reduzca
las comidas altas en grasa y colesterol. Estudios han demostrado
que
consumir mucha grasa saturada y colesterol obstruye las arterias
y se asocia
con un riesgo más alto de desarrollar Alzheimer. Sin embargo,
el “buen
colesterol” o HDI (por sus siglas en inglés) puede ayudar
a proteger las células
cerebrales. Use grasas mono-no-saturadas y poli-no-saturadas,
tal como el
aceite de oliva o de maíz, por ejemplo. Trate de cocinar al
horno o a la parilla
en lugar de freír la comida.
Aumente las comidas “protectivas”.Las investigaciones
actuales sugieren que
ciertas comidas pueden reducir el riesgo de enfermedad cardiaca
y derrame
cerebral y parecen proteger las células cerebrales.
En
general, las frutas y vegetales de color oscuro tienen los mayores
niveles de antioxidantes naturales. Tales vegetales incluyen
la
espinaca, brotes de alfalfa, brócoli, remolacha, pimientos
rojos,
cebolla, maíz, berenjenas, coles de bruselas y la col rizada
o kale.
Entre las frutas con alto nivel de antioxidantes se destacan
las ciruelas,
pasas, moras, fresas, frambuesas, naranjas, uvas rojas, cerezas
y
arándanos o blueberries.
Los
peces de aguas frías pueden contener tres ácidos
de la variedad
omega-3: mero, caballa, salmón, trucha y atún.
Algunas variedades de nueces pueden ser una parte importante
de su
dieta: almendras, pacanas (pecans) y la nuez común son una
buena
fuente de vitamina E, un antioxidante.
No existe información suficiente para determinar qué cantidades
de estas
comidas podrían ser benéficas para la salud cerebral.
Por ejemplo, no es claro
cuánta fruta debe consumirse para que tenga un efecto cuantificable.
Sin
embargo, un estudio de mujeres de edad avanzada mostró que
las que comían
la mayor cantidad de vegetales verdes, con hojas y de
tipo crucífero
(brócoli
por ejemplo), representaban tener funciones mentales
más jóvenes
por uno o
dos años que las mujeres que comían poco de ese tipo
de vegetales.
Las
vitaminas pueden ser de gran ayuda.. Hay indicios de que ciertas
vitaminas,
tales como la vitamina E, o las vitaminas E y C juntas,
como también
la vitamina
B12 y el ácido fólico pueden ser importantes para contribuir
a la reducción de
su riesgo de contraer Alzheimer. Una dieta saludable para el cerebro
le
ayudará a absorber mejor estas vitaminas y los elementos necesarios
para que
el metabolismo las use de manera eficaz.